mi supuesto fallecimiento fue corregido y las operaciones fraudulentas relacionadas con mis bienes quedaron sin efecto.
Anselmo recuperó su dignidad después de años de cargar con la culpa por Gerardo.
Valeria comenzó a trabajar conmigo en la empresa. Ahora revisamos juntos cada contrato, cada documento y cada firma.
Consuelo sigue visitándome los domingos, aunque todavía me recuerda que debería escucharla más.
Y Adriana se convirtió, poco a poco, en alguien muy especial para mí.
No me apresuré a enamorarme nuevamente. Después de lo sucedido necesitaba aprender a confiar.
Pero con