cuando dejaron de esconderse y tuvieron que enfrentar las consecuencias de sus decisiones, aquella supuesta historia de amor comenzó a desmoronarse.
Meses después, Mariana descubrió que Ricardo estaba saliendo con otra mujer.
Una madrugada me llamó llorando.
—Elena, ahora entiendo lo que sufriste. Ricardo me engañó.
Permanecí en silencio.
—Estoy completamente sola, hermana.
—Puedes buscar ayuda, Mariana. Pero no conmigo ni con Valeria.
Colgué.
Mi madre todavía defendía a Mariana, hasta que ocurrió algo inesperado.
Mariana le pidió una cantidad importante de dinero para pagar sus problemas legales. Cuando mi