celular, vestida solo con la chamarra desgarrada y una bota.
En San Marcos me registraron como “Desconocida”. Hipotermia severa, traumatismo craneoencefálico, dos costillas rotas y, al tercer día, una neumonía fulminante. Estuve en coma profundo durante ocho días. El Doctor Ramírez, un médico joven, ojeroso y cansado, el único de guardia en todo el pabellón, reportó a la policía municipal el sábado al mediodía que tenía a una mujer sin identificar. La policía tomó el reporte, pero, como supe después, archivaron el papel en una carpeta y se olvidaron del