roben todo lo que amas, y para que lo recuperes con garras y dientes, si tienes la fuerza de salir a flote del río.
Esta es mi historia, y si llegaste hasta aquí, gracias. Acabas de leer a una mujer que estuvo muerta. Y créeme, estar muerta no es lo peor; lo aterrador es darte cuenta de quiénes celebraban tu funeral por la espalda.
Ahora es tu turno. Déjame tu historia en los comentarios. Cuéntanos cómo te han “enterrado en vida”: en un divorcio, en una enfermedad, cómo tu familia