Sebastián me miró sorprendido.
—¿Después de todo esto?
—Precisamente después de todo esto.
Me acerqué.
—Pero tampoco vas a utilizar a Mateo para presionar a Daniela.
La custodia no sería una venganza empresarial.
El niño no tenía nada que ver con aquello.
Casa Robles inició una revisión interna.
Daniela fue formalmente restituida porque su despido carecía de la autorización requerida.
Pero ocurrió algo que no esperaba.
Ella renunció dos meses después.
—¿Por qué? —pregunté.
—Porque todos me miran como la hija que mamá tuvo que rescatar.
—Eso pasará.
—Tal vez.