PARTE 2: MI CONSUEGRA FALSIFICÓ MI FIRMA PARA DESPEDIR A MI HIJA DE LA EMPRESA QUE YO FUNDÉ… PERO CUANDO REVISAMOS QUIÉN LE HABÍA DADO ACCESO, DESCUBRÍ QUE EL PROBLEMA NO TERMINABA EN ELLA

para proteger lo que te corresponde.

La miré.

—Y tampoco necesitas decidir hoy.

Daniela empezó a llorar.

No como aquella mañana en la plaza.

Esta vez de alivio.

Sebastián apareció en mi casa esa noche.

—Quiero ver a mi hijo.

Daniela salió.

—Mateo está dormido.

—Eres su madre, no su dueña.

—Y tú eres su padre, no alguien que puede echarlo de casa y aparecer cuando quiera.

Intervine.

—Esto lo resolverán ustedes de manera formal. Yo no voy a utilizar mi dinero ni mi empresa para quitarte a tu hijo.