PARTE 2: MI CONSUEGRA FALSIFICÓ MI FIRMA PARA DESPEDIR A MI HIJA DE LA EMPRESA QUE YO FUNDÉ… PERO CUANDO REVISAMOS QUIÉN LE HABÍA DADO ACCESO, DESCUBRÍ QUE EL PROBLEMA NO TERMINABA EN ELLA

el principio.

Sebastián perdió su puesto.

No porque fuera mi yerno infiel o mal esposo.

Sino porque había utilizado accesos empresariales para ejecutar una decisión personal, había mentido sobre mi autorización y había ordenado insertar una firma que no había sido obtenida correctamente.

El asunto de la firma también siguió el cauce legal correspondiente.

No resolví aquello con una llamada y una amenaza.

Quería algo mejor.

Un registro.

Meses después, Beatriz pidió verme.

Acepté.

Llegó sin sus lentes oscuros.

—Sebastián dice que tú destruiste su carrera.

—Sebastián tenía una carrera