PARTE 2: MI CONSUEGRA FALSIFICÓ MI FIRMA PARA DESPEDIR A MI HIJA DE LA EMPRESA QUE YO FUNDÉ… PERO CUANDO REVISAMOS QUIÉN LE HABÍA DADO ACCESO, DESCUBRÍ QUE EL PROBLEMA NO TERMINABA EN ELLA

comienza exactamente así:

con muy poco equipaje,

un niño agarrado de la mano,

y alguien que, en lugar de decirte que regreses donde te echaron, abre la cajuela y te dice:

—Sube las maletas. Nos vamos.

FIN.