once, Mariana empezó a llamar. Una vez. Cinco veces. Doce veces. ¿Dónde estás? El maquillaje ya llegó. No hagas dramas hoy, Valeria. Tenemos que hablar. Claudia respondió con un mensaje neutral: Cambio de logística. Presentarse en la hacienda a la 1:00 p.
m. Cuando Mariana y las demás llegaron, ya no había batas, ni ramos, ni fotos especiales. Sus nombres habían sido retirados del programa. En lugar de “damas de honor”, decía: La novia entra acompañada por las personas que cuidaron su paz cuando más lo necesitaba. Las sentaron
las seis de la mañana, mi boda dejó de ser una celebración