envidian la vida que construiste.
Pero también aprendí otra cosa.
La traición no siempre destruye.
A veces revela.
Revela quién miente.
Quién calla.
Quién se queda.
Y quién realmente te ama cuando todo se derrumba.
Un año después, Diego cargaba a nuestra hija en brazos mientras yo veía las fotos de la boda.
En una de ellas aparecíamos riendo en medio del altar, segundos después del escándalo, con los ojos hinchados y el maquillaje corrido.
Era la foto menos perfecta de todo el álbum.
Y también la más verdadera.
Porque