mundo”.
Pero ahora su voz sonaba diferente. Fría. Burlona.
—Si se mancha el vestido, se cancela todo —dijo Mariana—. Si los anillos desaparecen, mejor. Con tantito drama, Diego va a darse cuenta de que está cometiendo un error.
Sentí que el pecho se me cerraba.
Otra voz, la de Fernanda, preguntó entre risas nerviosas:
—¿Y si Valeria sospecha?
Mariana soltó una carcajada.
—Valeria nunca sospecha nada. Por eso llegué tan lejos.
Me quedé sentada en la cama, inmóvil.
—¿Tan lejos cómo? —preguntó alguien más.
Hubo un silencio breve. Luego Mariana