difícil de explicar”.
Que él era parte de su identidad.
Que no sabía dónde terminaba la amistad y dónde empezaba otra cosa.
Mateo le preguntó:
—¿Lo amas?
Ella respondió:
—No de esa manera.
Él preguntó:
—Entonces ¿por qué cada vez que tenías que elegir entre hacerme sentir seguro o proteger tu vínculo con él, lo elegías a él?
Camila no supo responder.
Después le preguntó si quería casarse con Adrián.
Eso sí la asustó.
—No.
—¿Por qué no?
—Porque él ama a Elena.
Mateo se rio.
—Qué alivio.
Camila lloró