El millonario volvió tras 6 años y halló a su madre cargando ladrillos para pagar una deuda falsa, pero el cacique jamás imaginó quién terminaría perdiéndolo todo

casa familiar, comprendió hasta dónde había llegado el sacrificio de Teresa.

El techo estaba cubierto con láminas parchadas.

La estufa apenas funcionaba.

Había 2 platos, 1 colchón vencido y cajas de medicamento para el dolor que ella compraba por unidad porque no podía pagar el tratamiento completo.

—¿Por qué nunca me dijiste nada?

Teresa evitó mirarlo.

—Porque tú estabas empezando.

—Yo podía ayudarte desde hace años.

—Cuando empezaste a ganar dinero todavía estabas pagando préstamos, renta, empleados. Luego me dijiste que la empresa podía quebrar. ¿Qué ganaba preocupándote?

Santiago apretó