un sistema parecido con al menos 23 familias.
Personas que pedían 10,000 o 20,000 pesos terminaban trabajando durante años sin conseguir liquidar jamás.
El esquema era sencillo.
Cuando alguien estaba por terminar de pagar, aparecía una penalización.
Si protestaba, amenazaban con quitarle la casa o negar trabajo a sus hijos.
—Tenemos que denunciar.
—Ya estoy preparando todo —respondió
Natalia—. Pero hay algo más.
Santiago guardó silencio.
—El pagaré de la casa de tu madre fue certificado por el licenciado Julián Mondragón.
—¿Familia de Evaristo?
—Su hermano.
Natalia explicó