toda la verdad».
Sentí que la sangre se me helaba.
Le mostré la pantalla.
Helena retrocedió inmediatamente.
—Dios mío…
—¿Qué ocurre?
Ella abrió lentamente una carpeta.
Dentro había un documento firmado veinticinco años atrás.
En la primera página aparecía el nombre de mi madre.
En la segunda, el del padre de Helena.
Pero lo que me dejó sin respiración fue una anotación escritaa mano:
«Proyecto Vance: expediente de filiación reservado».
—¿Qué significa esto? —pregunté.
Helena comenzó a temblar.
—Mi padre me contó que Margaret había tenido un hijo. Pero