REGRESÉ TRES DÍAS ANTES DE MI VIAJE Y ENCONTRÉ A MI HIJA LAVANDO ROPA A OSCURAS… CUANDO VI LOS MORETONES EN SUS BRAZOS, GUARDÉ SILENCIO. PERO LO QUE DESCUBRÍ EN EL CUARTO DE MI ESPOSA ME HIZO LLAMAR A LA POLICÍA

importante de mi vida. Nunca dejé de quererte.

Después de un rato, Valeria susurró:

—Papá, hay algo más.

Me separé lentamente.

—¿Qué cosa?

Miró hacia el pasillo.

Hacia la habitación

que compartía con Verónica.

—Hay una caja escondida en el clóset.

—¿Qué tiene?

Su voz se convirtió en un susurro.

—Creo que Verónica está vendiendo las cosas que mamá me dejó.

Y entonces comprendí que los moretones no eran el único secreto que mi esposa escondía.

CAPÍTULO 2: LA CAJA ESCONDIDA EN EL CUARTO DE MI ESPOSA

Cuando Valeria mencionó