importante de mi vida. Nunca dejé de quererte.
Después de un rato, Valeria susurró:
—Papá, hay algo más.
Me separé lentamente.
—¿Qué cosa?
Miró hacia el pasillo.
Hacia la habitación
que compartía con Verónica.
—Hay una caja escondida en el clóset.
—¿Qué tiene?
Su voz se convirtió en un susurro.
—Creo que Verónica está vendiendo las cosas que mamá me dejó.
Y entonces comprendí que los moretones no eran el único secreto que mi esposa escondía.
CAPÍTULO 2: LA CAJA ESCONDIDA EN EL CUARTO DE MI ESPOSA
Cuando Valeria mencionó