REGRESÉ TRES DÍAS ANTES DE MI VIAJE Y ENCONTRÉ A MI HIJA LAVANDO ROPA A OSCURAS… CUANDO VI LOS MORETONES EN SUS BRAZOS, GUARDÉ SILENCIO. PERO LO QUE DESCUBRÍ EN EL CUARTO DE MI ESPOSA ME HIZO LLAMAR A LA POLICÍA

encontré hace dos semanas cuando Verónica me mandó limpiar su cuarto.

—¿Qué había dentro?

—Unas pulseras de mamá, sus aretes y varios papeles.

Sentí un escalofrío.

—¿Reconociste las joyas?

—Sí. Eran las que guardabas en la caja de madera.

Aquella caja había pertenecido a Mariana.

La manteníamos en un armario cerrado con llave.

Verónica me había dicho meses antes que algunas cosas se habían perdido durante una limpieza.

Yo no le di demasiada importancia.

Ahora comenzaba a comprender.

Le pedí a Valeria que se quedara en la cocina mientras revisaba