fotografías, un pequeño collar y varios sobres.
Cada sobre tenía una fecha.
Para Valeria, cuando cumpla diez años.
Para Valeria, cuando cumpla quince años.
Para Valeria, cuando termine la preparatoria.
Mi hija comenzó a llorar.
—¿Mamá escribió todo esto?
—Sí, mi amor.
Mariana había preparado aquellas cartas cuando supo que su enfermedad estaba avanzando.
Quería acompañar a nuestra hija en
los momentos importantes de su vida, incluso si ya no podía estar físicamente con ella.
Valeria tomó el sobre de sus quince años.
Lo abrió con cuidado.
Comenzó a leer