REGRESÉ TRES DÍAS ANTES DE MI VIAJE Y ENCONTRÉ A MI HIJA LAVANDO ROPA A OSCURAS… CUANDO VI LOS MORETONES EN SUS BRAZOS, GUARDÉ SILENCIO. PERO LO QUE DESCUBRÍ EN EL CUARTO DE MI ESPOSA ME HIZO LLAMAR A LA POLICÍA

tu voz no importa.

Valeria dejó de leer.

Sus lágrimas caían sobre el papel.

Me acerqué y la abracé.

—Parece que mamá sabía lo que necesitaba escuchar —susurró.

Sentí un

nudo en la garganta.

—Tu mamá siempre supo lo especial que eras.

Continuamos leyendo juntos.

En la última parte, Mariana había escrito:

Tu papá es un hombre trabajador y a veces puede parecer demasiado serio. Pero tiene un corazón enorme.

Si alguna vez sientes que el mundo se vuelve demasiado difícil, habla con él.

Estoy segura de que hará todo