REGRESÉ TRES DÍAS ANTES DE MI VIAJE Y ENCONTRÉ A MI HIJA LAVANDO ROPA A OSCURAS… CUANDO VI LOS MORETONES EN SUS BRAZOS, GUARDÉ SILENCIO. PERO LO QUE DESCUBRÍ EN EL CUARTO DE MI ESPOSA ME HIZO LLAMAR A LA POLICÍA

Lavando.

—Eso ya lo veo. ¿Dónde está Verónica?

Valeria dudó.

—Se fue de vacaciones.

—¿De vacaciones?

—A Cancún.

—¿Con quién?

—Con su mamá, su hermana y Camila.

Camila era la sobrina de Verónica. Tenía dieciséis años y vivía con nosotros desde hacía casi un año.

—¿Te dejaron sola?

Mi hija asintió.

—Regresan el domingo.

Miré el reloj.

Eran casi las once de la noche.

—¿Y por qué estás lavando a estas horas?

—Me dijeron que toda la ropa debía estar limpia antes de que regresaran.

Señalé la lavadora.

—Entonces utiliza