Entré en el hospital para saber si estaba embarazada y terminé en brazos del médico que había dejado hacía 32 días. Cuando mi padre se enteró, exigió: «Vas a casarte con mi hija antes de que esto se sepa». Me negué a obedecerlo. Entonces mi exnovio me mostró un mensaje que revelaba quién había provocado nuestra separación

le has complicado la vida.

—Y usted fue a mi hospital a pedirme que desapareciera sin consultárselo a ella.

Lucía se volvió hacia su padre.

—¿De verdad lo hiciste?

Antonio bajó la mirada apenas 1 segundo.

—Llegaste a mi casa destrozada. Llevabas meses llorando porque nunca estaba. Quise protegerte.

—Podías haberme abrazado. Podías escucharme. Pero decidiste por mí.

Su padre apretó la mandíbula. Le preocupaba lo que dijeran los vecinos, lo que pensara su hermano mayor, lo que comentaran los conocidos cuando vieran a su hija embarazada y sin pareja.