Entré en el hospital para saber si estaba embarazada y terminé en brazos del médico que había dejado hacía 32 días. Cuando mi padre se enteró, exigió: «Vas a casarte con mi hija antes de que esto se sepa». Me negué a obedecerlo. Entonces mi exnovio me mostró un mensaje que revelaba quién había provocado nuestra separación

vivir mejor.

En su cumpleaños, Lucía encontró a Mateo con un delantal manchado y una tarta torcida. Había reservado la tarde para ella.

Sobre la mesa había una tarjeta.

«No puedo devolverte los cumpleaños que pasaste sola. Solo puedo estar en este y esforzarme por no faltar a los que vengan».

Lucía la leyó 2 veces. Luego miró a Mateo, que observaba preocupado una esquina quemada de la tarta.

—Está horrible —admitió él.

—Es la mejor que me has hecho.

—Es la primera.

—Por eso.

Cenaron entre risas. Cuando el