es entre vosotros.
Adrián tragó saliva.
—Nunca quise perderte así.
—Querías perderme exactamente así: rápido, en silencio y antes del amanecer. Lo que no querías era descubrir que podía salir de tu vida sin quedarme vacía.
—¿Vas a echarme del ático?
—Mañana a las 10:00 irá mi abogada. Tendrás 30 días para retirar tus cosas.
—¿Y el consorcio?
—Lo decidirá el consejo.
—Tú podrías salvarme.
Elena sostuvo su mirada.
—Mi voto no existe para salvarte ni para hundirte. Existe para proteger un proyecto que afecta a miles de personas.