Mi novio dijo que mi muñeca era tó-xi-ca para su coche… pero durante años protegió la que le regaló otra mujer

hay una explicación para él.

—Nunca para mí.

Mi madre dejó la cuchara.

—Elena…

—Sé que quieres que tenga una buena vida.

—Claro.

—Pero a veces siento que desde que conociste a Daniel empezaste a creer que yo tenía que merecerlo.

Ella palideció.

—Nunca.

—Sí.

—No porque seas mala.

Respiré.

—Porque tienes miedo de que por mi oído yo no encuentre a alguien “tan bueno”.

Mi madre abrió la boca.

No salió nada.

Sabía que había tocado la verdad.

Mi oído izquierdo perdió gran parte de la audición cuando yo