Desafió Al Mafioso En Un Ascensor Y Al Día Siguiente La Persiguieron-

un poco más hacia la pared.

No tenía nada que decirle.

No quería llamar su atención.

Solo esperaba que el trayecto terminara rápido.

El ascensor empezó a descender.

Durante los primeros segundos escuché únicamente el zumbido del mecanismo y mi propia respiración.

Observé los números iluminados sobre las puertas.

Intenté pensar en la parada del autobús.

En la calle que tendría que recorrer hasta llegar a casa.

En la posibilidad de encontrar todavía algo de comida esperándome sobre la mesa.

Entonces la cabina se sacudió de una forma tan violenta