Parte 2: La abogada seguía en la línea. Le repetí exactamente lo que Sergio acababa de decir y su respuesta fue inmediata:

tenga derecho a acceder a una cuenta que no es mía. He dicho que quiero que nuestros padres puedan comprobar qué ha ocurrido con el dinero que les enviaba para sus gastos.

Sergio no respondió.

Laura me había advertido que no sacara conclusiones precipitadas. El hecho de que el dinero hubiera pasado por una cuenta gestionada por mi hermano no demostraba, por sí solo, que se lo hubiera apropiado.

Pero había motivos suficientes para pedir explicaciones y revisar las operaciones con el consentimiento de mis padres.

Joaquín miró a su