Parte 2: La abogada seguía en la línea. Le repetí exactamente lo que Sergio acababa de decir y su respuesta fue inmediata:

empresa, tu dinero y tus abogados a decirnos cómo debemos vivir.

Lo miré fijamente.

—Joaquín y Pilar me adoptaron porque quisieron. Nunca me hicieron sentir que debía pagarles por ello. Si he conseguido algo en la vida, es en parte gracias a ellos. Y no voy a quedarme mirando mientras alguien los engaña.

Mi padre dio un paso hacia la mesa.

—Sergio, quiero que me expliques esos papeles.

Por primera vez, mi hermano pareció perder la seguridad.

—Papá, no tienes que preocuparte. Son asuntos legales complicados. Yo me encargo.

—No —