Parte 2: La abogada seguía en la línea. Le repetí exactamente lo que Sergio acababa de decir y su respuesta fue inmediata:

no esperaba

Mi abogada, Laura, llevaba años ayudándome con los asuntos legales de mi empresa. Era meticulosa y no se dejaba impresionar por las prisas de nadie.

Le expliqué lo que había encontrado y le leí el título del documento.

Su tono cambió.

—Álvaro, escúchame con atención. No permitas que tus padres firmen nada hasta que un profesional independiente revise toda la documentación. Y, sobre todo, no des por hecho que ese borrador ya ha producido algún efecto legal.

—¿Qué tenemos que hacer?

—Primero, verificar la titularidad de la vivienda