su preparación como piloto, continuamos comunicándonos mediante cartas y visitas ocasionales. La noche anterior a su partida permanecimos sentados en el porche de mis padres, hablando sobre el futuro y prometiéndonos que la distancia no cambiaría lo que sentíamos. Me aseguró que regresaría y que entonces
hablando sobre el futuro y prometiéndonos que la distancia no cambiaría lo que sentíamos. Me aseguró que regresaría y que entonces me pediría matrimonio de una manera especial, aunque ya lo había hecho varias veces entre bromas. Seis meses después, su madre me llamó