es desconfianza”, dijo, acomodándose un collar de perlas. “Es responsabilidad. Un linaje no se improvisa.”
Mariana aceptó porque Sebastián le juró que estarían juntos sin importar el resultado. Pero el resultado no fue el que Dolores esperaba usar contra ella.
El doctor explicó que Sebastián tenía problemas de fertilidad y que Mariana presentaba una condición hormonal que podía complicar un embarazo. Difícil, sí. Imposible, no.
Doña Dolores escuchó “difícil” y lo convirtió en sentencia.
“Una mujer que no puede garantizar hijos no es una buena elección para mi hijo.”
Mariana