EL DÍA QUE MI MARIDO VOLVIÓ CON SU FAMILIA MILLONARIA, PEDÍ QUE ME ENVIARAN OTRO HOMBRE… Y TERMINÉ CASÁNDOME CON ALGUIEN QUE ÉL JAMÁS SE ATREVERÍA A OFENDER

que podía devolver con los beneficios de varias cosechas.

Lo leí despacio.

Él no me interrumpió.

Cuando terminé, señalé una cláusula.

—Aquí dice que, si me retraso, tengo un período adicional antes de pagar intereses.

Lu Zheng sonrió.

—Exactamente.

—Pues quiero que quede claro que también puedo devolverlo antes.

—Hecho.

Firmé mi nombre.

Ya no eran dos caracteres torcidos que alguien había tenido que enseñarme a copiar.

Era mi decisión.

La primavera siguiente, la granja comenzó a prosperar.

Vendimos arroz a una cooperativa regional y empezamos a enviar verduras directamente