EL DÍA QUE MI MARIDO VOLVIÓ CON SU FAMILIA MILLONARIA, PEDÍ QUE ME ENVIARAN OTRO HOMBRE… Y TERMINÉ CASÁNDOME CON ALGUIEN QUE ÉL JAMÁS SE ATREVERÍA A OFENDER

salió de la casa con un delantal puesto.

Llevaba una olla entre las manos.

Xu Yancheng lo miró como si acabara de presenciar algo imposible.

—¿Estás… cocinando?

—Sí.

—¿Tú?

—Lin Xia prefiere que yo prepare la cena cuando ella termina tarde.

Mi exmarido volvió a mirarme.

Y por primera vez comprendí que lo que más le dolía no era que yo hubiera encontrado a otro hombre.

Era descubrir que la vida que él había despreciado podía ser exactamente la vida que alguien más había elegido.

Xu Yancheng no asistió a