PARTE 1
El capitán Javier Montes firmó su divorcio sin leerlo mientras su hija de 5 años ardía de fiebre en brazos de su madre. 24 horas después, descubrió que su esposa había desaparecido con sus 2 hijos y que la mujer por la que los había abandonado llevaba meses engañándolo.
Todo comenzó una mañana de enero en Jaca, cuando una nevada había dejado las calles prácticamente vacías.
Javier estaba sentado detrás de su escritorio militar, revisando informes. Frente a él esperaba Lucía Serrano, su esposa desde hacía 8 años.