compañía de mi padre.
Los había. La revisión comercial detectó facturas duplicadas, diferencias de precios injustificadas y documentación incompleta sobre algunos lotes. El contrato de noventa millones de pesos no estaba firmado. El consejo decidió suspender la negociación, exigir una auditoría independiente y revisar los acuerdos menores que seguían vigentes.
Con pruebas de incumplimientos, la red canceló las operaciones afectadas legalmente. Yo respeté las medidas para evitar conflictos de interés. No tuve que inventar ninguna acusación: mi padre había construido su propia ruina.
Meses antes, Ernesto había pedido préstamos para