a esta familia.
—Vine porque quiero que escuches algo sin poder interrumpirme.
Él sonrió con desprecio.
—Sigues sin entender. Cuando salga de aquí, tendrás que aprender a respetarme.
Le mostré una copia de la notificación de Red Médica del Norte. Primero se burló. Después leyó el documento y su expresión cambió.
—¿Cancelaron el contrato? Eso es imposible. Rivas me había dado su palabra.
—La operación estaba sujeta a la aprobación del consejo y a una revisión de cumplimiento. Tu empresa no pasó esa revisión.
—Tú no sabes nada de negocios,