El sobre olvidado en el último cajón

La vida ordinaria acumulada durante décadas. Entonces abrí el cajón inferior del escritorio y encontré una carpeta gruesa, de color amarillo desteñido, que no había visto jamás.

Estuve a punto de guardarla sin mirar. Algo me detuvo. La abrí y el corazón se me hundió de golpe. Adentro había recibos de alquiler de una casa en otra ciudad, a varias horas de la nuestra. Una dirección que yo no conocía. Los pagos habían salido de la cuenta personal de Miguel, mes tras mes, sin fallar. Y todos estaban asociados a