El sobre olvidado en el último cajón

mayor parte del tiempo. ¿Cuándo, exactamente, había mantenido una relación paralela durante veintisiete años sin dejar una sola huella emocional en nuestra convivencia?

Esa noche apenas dormí. Cada vez que cerraba los ojos, imaginaba escenarios distintos, cada uno más doloroso que el anterior. Al amanecer, supe que no podría vivir con esa incertidumbre. Tenía que ir. Tenía que ver a esa mujer con mis propios ojos.

El viaje hacia una verdad imposible

Manejé varias horas siguiendo la dirección más reciente. Durante todo el trayecto, ensayé frases, discursos, reproches. Imaginé una