con Nina?
Gabriel se rio.
—Nina no se irá. Siempre termina perdonándome.
Sentí que se me helaba la sangre.
La grabación continuó.
Ada preguntó, medio en serio, medio entre risas:
—¿Y si el día de San Valentín te casas conmigo?
Gabriel levantó su vaso.
—Si perdemos otra apuesta, lo hacemos. Nina trabaja en el Registro. Seguro que nos ayuda.
Hubo carcajadas y aplausos.
Alguien gritó:
—¡Eso sí que sería una prueba de amor!
Ada respondió:
—Vamos a ver si su amor por Gabriel es tan grande como presume.
Pausé el