Un Zapatero de Riobamba le hizo zapatos a un gris en 1962 — 25 años después volvieron gastados

que abriera el cajón y llevara todo lo que encontrara.
Rosa regresó con el par gastado y los dos dibujos.
Los extendió sobre la manta.
Entonces su padre comenzó a contarle.
Habló de la acequia, del poncho y de las cinco noches. Del soldado, de las herramientas ordenadas y de las puntadas que alguien había aprendido mirando.
Después explicó el regreso de los zapatos.
Rosa lo escuchó sin interrumpir.
Cuando terminó, recordó una puerta entreabierta, el ruido del martillo y una figura sentada al fondo del taller.
—Yo también lo