Parte 2: LA CARTA ESCONDIDA TRAS EL CUADRO Y EL TESORO QUE CAMBIÓ PARA SIEMPRE EL DESTINO DE ANA

marcharse con todo.

Nadie parecía saber que existía.

Pero también podía pertenecer a otra familia.

Al amanecer tomó una decisión.

Fue al ayuntamiento.

Mostró la carta.

El funcionario la observó sorprendido.

—Ha hecho bien en venir.

Durante varias semanas las autoridades investigaron registros antiguos, archivos notariales y documentos históricos.

Buscaron posibles herederos.

No encontraron a ninguno.

La familia Morales había desaparecido décadas atrás.

No existían descendientes legalmente identificables.

Finalmente un juez autorizó que el hallazgo pasara a ser propiedad de Ana conforme a la legislación vigente sobre bienes abandonados y