Parte 2: LA CARTA ESCONDIDA TRAS EL CUADRO Y EL TESORO QUE CAMBIÓ PARA SIEMPRE EL DESTINO DE ANA

sin reclamantes.

Cuando recibió la resolución, rompió a llorar.

No porque fuera rica.

Sino porque, por primera vez desde la muerte de su esposo, sentía que el futuro volvía a existir.

Sin embargo, el mayor tesoro no resultó ser el oro.

Entre las cajas apareció una carpeta de cuero.

Dentro había diarios personales de Esteban.

Fotografías.

Cartas de amor.

Y escrituras de unas antiguas viñas abandonadas en el valle cercano.

Aquellas tierras seguían registradas.

Nadie las había reclamado.

Con ayuda de un abogado descubrió que también formaban parte de la