Parte 2: LA CARTA ESCONDIDA TRAS EL CUADRO Y EL TESORO QUE CAMBIÓ PARA SIEMPRE EL DESTINO DE ANA

herencia sin sucesores.

Aunque estaban completamente deterioradas, seguían teniendo valor.

Muchos le aconsejaron venderlo todo inmediatamente.

—Compra un apartamento en la ciudad.

—Invierte el dinero.

—Empieza una nueva vida.

Ana escuchó todos los consejos.

Pero recordó las últimas líneas de la carta.

“Quien devuelva la vida a esta casa.”

Miró las paredes que ella misma había reparado.

El techo que había reconstruido.

Las ventanas que volvió a colocar con sus propias manos.

Entonces tomó otra decisión.

No vendería la casa.

La convertiría en un hogar.

Meses después nació su hijo.