todavía creía que usted quizá no sabía lo que ocurría.
Me enseñó 2 versiones del convenio. La original permitía a Inés y Mateo usar la casa hasta que el niño cumpliera 18 años y fijaba una pensión mensual. En la versión registrada, una cláusula añadida decía que Inés renunciaba a la vivienda y aceptaba una compensación. Yo había firmado un poder amplio para que Esteban resolviera asuntos mientras viajaba; recordé las carpetas que me puso delante y cómo firmé sin leer.
Clara no me dejó convertir esa explicación en una