años, aquel nombre seguía teniendo el poder de destruir la tranquilidad de aquella casa.
Daniel.
El hombre de la fotografía.
El padre de mi hijo.
Y la persona por cuya muerte mi padre había guardado silencio durante una década.
Diez años antes: el hombre que me pidió guardar silencio
Conocí a Daniel cuando tenía dieciocho años.
Él trabajaba como ingeniero de seguridad en la misma fábrica donde mi padre llevaba casi treinta años. Era cuatro años mayor que yo, tenía una sonrisa tranquila y una costumbre que siempre me llamó