la Fiscalía por posibles falsificaciones y ocultamiento de menores. También pedí una valoración genética por las vías legales, con intervención de la autoridad competente. No quería que un resultado obtenido a escondidas pusiera en riesgo a las niñas.
Mientras Jimena preparaba los escritos, revisé los correos de aquellos días. Ofelia había contestado en mi nombre varios mensajes del hospital porque yo estaba sedado y apenas dormía. Encontré uno enviado por la jefa de enfermería, Silvia Robles, con un asunto que me heló: «Pendiente de entrega: hoja de tres nacimientos».
No