Garrido había desviado el dinero destinado a su propia hija.
Y cuando Gabriel creyó haber descubierto lo peor, recibió un mensaje acompañado de una fotografía de Alba esperando el autobús.
«Firma la cesión de tus acciones o la próxima vez el accidente lo sufrirá tu hija».
Gabriel comprendió que sus enemigos ya no pretendían quitarle únicamente la empresa.
Ahora estaban dispuestos a destruir a toda su familia.
PARTE 3
Gabriel llamó inmediatamente a Julián.
—Busca a Alba. Ahora mismo.
El chófer salió corriendo. Elena, que acababa de regresar, lo siguió