Fingí estar arruinado después de un accidente y descubrí a mi esposa preparando las maletas a las 3 de la madrugada, mientras yo seguía en silla de ruedas. Me miró con desprecio: «No me casé para cuidar de un hombre sin dinero». No supliqué; llamé a mi abogado y ordené revisar mi coche. El informe de los frenos reveló algo mucho peor que su traición.

Durante años, Gabriel había mantenido una relación distante con ella.

Fue Julián quien le recordó aquella antigua herida.

—Señor, tiene que preguntarle por qué se separó realmente de Elena.

Gabriel palideció.

Su primer matrimonio había terminado cuando recibió una carta supuestamente escrita por Elena, en la que confesaba estar enamorada de otro hombre.

Su madre también le había mostrado unas fotografías comprometedoras.

Gabriel había creído aquellas pruebas.

Elena, en cambio, jamás comprendió por qué su marido solicitó el divorcio de forma tan repentina.

Cuando Pilar llegó al pequeño piso, Elena