Fingí estar arruinado después de un accidente y descubrí a mi esposa preparando las maletas a las 3 de la madrugada, mientras yo seguía en silla de ruedas. Me miró con desprecio: «No me casé para cuidar de un hombre sin dinero». No supliqué; llamé a mi abogado y ordené revisar mi coche. El informe de los frenos reveló algo mucho peor que su traición.

13 años divorciada de Gabriel.

Al verlo llorando en aquella silla, se arrodilló frente a él y le cogió las manos.

—No estás solo, Gabriel. Alba y yo estamos aquí.

Victoria la miró con desprecio.

—Perfecto. La exmujer viene a recoger lo que ya no vale nada.

Elena no respondió.

Y cuando Victoria desapareció en un todoterreno negro, Gabriel comprendió que la única mujer que había acudido a ayudarlo era precisamente aquella a la que había apartado de su vida 13 años atrás.

Pero a la mañana siguiente, Julián regresó