tú empezaste todo regalándole el brazalete.
Se quedó quieto.
—Nunca lo pensé así.
—Lo sé.
—Eso no me hace quedar mejor.
—No.
Sonrió amargamente.
—Has dejado de protegerme bastante.
—Hace años.
—Supongo que era hora.
Lily reapareció en mi vida un año después.
No esperaba verla.
Llegó a una conferencia de diseñadores donde yo daba una charla.
Esperó hasta el final.
Estaba diferente.
Menos producida.
Sin cámaras.
Sin Adrian.
—¿Podemos hablar?
Quise decir que no.
Pero algo en mí necesitaba saber qué podía querer.
—Cinco minutos.
Fuimos a un rincón