PARTE 2: LA GRABACIÓN SECRETA

una mano al pecho.

—Yo nunca autoricé nada.

—Eso es lo que debemos verificar.

En aquel momento comprendí algo terrible.

Quizá Vanessa no había aparecido aquella tarde únicamente por celos.

Quizá existían otros intereses que todavía desconocía.

Margaret guardó los documentos.

—Clara, hay algo más que tu padre dejó para ti.

Sacó un sobre pequeño.

Reconocí inmediatamente su letra.

«Para mi hija, cuando necesite recordar quién es».

Comencé a llorar antes de abrirlo.

Dentro había una carta.

«Clara, siempre has tenido un corazón demasiado generoso. Pero amar a alguien no